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PRESENTACIÓN


La aplicación de la investigación científica a la mejora humana; la acción política por el bien común; los esfuerzos internacionales por cooperar y por compartir los recursos mundiales, por curar y por educar, son todos la evidencia del amor a escala mundial.
Así que dejemos que nuestra visión y nuestros horizontes se expandan para percibir la realidad del amor puro donde exista, y para reconocer aquellas oportunidades que son, exclusivamente, nuestras como contribución a la evolución del amor en nuestro propio entorno.


Mary Bailey

El amor no sólo se expresa a través de las relaciones humanas, sino también a través de la forma en que las civilizaciones y las culturas se desarrollan gracias al esfuerzo humano. La ciencia, la política, la economía, los negocios y el comercio, las cuestiones sociales, la educación, la religión; todas las numerosas facetas de la vida humana en un mundo complejo, dependen de ese inteligente, intencionado y creativo poder del amor manejado por su divino Progenitor. Y muchos empiezan a comprender ahora que nuestros problemas críticos y mundiales, de finales del siglo veinte, sólo podrán resolverse cuando comprendamos que la raza humana no está dividida en naciones, razas y religiones separadas, cada una responsable sólo de sí y respecto a sí misma; ni tampoco se encuentran las innumerables facetas de la vida humana separadas las unas de las otras, sino que sólo pueden funcionar correctamente y contribuir al bienestar humano al combinar sus fuerzas e interactuar entre sí. La ciencia y la religión; la política, la economía y las cuestiones sociales; el mundo de los negocios, el mercado y los consumidores, son interdependientes. Uno no puede prosperar a costa de los demás. Y el cemento espiritual que fragua junto a estos numerosos aspectos de la vida humana es el subyacente, inherente poder del amor, ese potencial innato en todo corazón humano.

La aplicación de la investigación científica a la mejora humana; la acción política por el bien común; los esfuerzos internacionales por cooperar y por compartir los recursos mundiales, por curar y por educar, son todos la evidencia del amor a escala mundial. Así que dejemos que nuestra visión y nuestros horizontes se expandan para percibir la realidad del amor puro donde exista, y para reconocer aquellas oportunidades que son, exclusivamente, nuestras como contribución a la evolución del amor en nuestro propio entorno.